En los almacenes de los barcos se acumulan alimentos que, en algunos casos, no son compatibles entre sí. Por ejemplo, el etileno que desprenden las manzanas acelera el envejecimiento de otros alimentos.
Además, en el aire hay otros componentes orgánicos que no son buenos para los alimentos: aromas que no combinan bien, esporas de moho, bacterias, virus, vapores de materiales.